Un puñado de hábitos que suavizan todo el juego. Ninguno es un secreto: son lo que los jugadores con experiencia hacen sin pensar y los nuevos aprenden por las malas.
Exploración y economía
- Explora cada desvío: Wukong esconde mejoras y jefes fuera del camino principal.
- No acumules chispas; redistribuir es gratis, así que experimenta con posturas y hechizos.
- Fabrica el bastón y la armadura más nuevos cada vez que un jefe suelte los materiales.
- Lee las descripciones de las rarezas y los espíritus: algunas combinaciones hacen triviales ciertos combates.
Combate
- Inmovilización + pesado cargado es tu pan de cada día: practica el momento justo.
- Guarda una transformación y la calabaza llena antes de entrar en la arena de un jefe.
- Haz esquivas perfectas a las grandes preparaciones para tener las ventanas de contraataque más amplias.
- Sé agresivo: la pasividad da tiempo a los jefes para encadenar sus peores combos.
Comodidad
- Viaja rápido entre altares en vez de volver sobre tus pasos a pie.
- Redistribuir es gratis: rehaz tu build para cualquier jefe que te frene sin remordimientos.
- Rellena la calabaza y vuelve a equiparte en el altar antes de cada arena de jefe.
- Lee las descripciones nuevas de rarezas, espíritus y bastones; algunas combinaciones hacen trivial un combate.
En cada combate
- Dedica el primer intercambio a observar. Una pasada de pura defensa es mejor que tres muertes adivinando.
- Cúrate pronto. Una carga de calabaza guardada para el momento perfecto es una carga con la que mueres.
- Guarda siempre aguante para una esquiva.
- Si llevas tres intentos atascado, cambia el equipamiento en vez de esforzarte más.
Entre combates
- Revisa la lista de fabricación del altar en cada capítulo: a menudo ya tienes materiales para algo.
- Redistribuye libremente. Es barato y está para usarlo.
- Recorre los caminos secundarios antes de provocar al jefe del capítulo.
- Repón consumibles antes de un jefe, no después de morir contra él.